sábado, 26 de junio de 2010

ATAECINA -PROSERPINA





EXTREMADURA es una de las regiones hispanas más ricas en vestigios politeístas autóctonos. Una de las divinidades indígenas mejor conocidas de IBERIA es la DIOSA ATAECINA, cuyo culto se manifestó sobre todo en tierras extremeñas, aunque como veremos no exclusivamente en ellas.
Gracias a la coexistencia armónica que se dio tras la romanización de la Península entre cultura latina y religiosidad indígena hoy se conocen un gran número de aras votivas dedicadas por indígenas a la diosa celtohispana ATAECINA con inscripciones en lengua latina fechadas entre los siglos I y III d.C. La mayoría han sido descubiertas en Extremadura, pero existen otras en Toledo, Cuenca, Portugal... e incluso Cerdeña, dedicada por algún militar hispano-romano de una cohorte lusitana acuartelada en esa isla. En las inscripciones aparece mencionada de varias formas, ADECINA, ATTEGINA, ADAECINA, ADEGINA...pero la más frecuente es ATAECINA.
ATAECINA significa en celta “NACIDA DE NUEVO” o “RE-NACIDA”. Es una diosa con las mismas o parecidas funciones que la PERSÉFONE griega o la PROSERPINA latina, y de hecho en varias inscripciones aparece sincretizada con esta como ATAECINA-PROSERPINA como en la aparecida junto al pantano romano de Mérida a cuya diosa estaría seguramente consagrado por la clara vinculación que tienen este tipo de divinidades con el agua. Es una diosa de la muerte y la regeneración, de los ciclos anuales de vida y muerte, seguramente en su aspecto invernal, cuando la tierra parece muerta. Del eterno cambio periódico de las estaciones. Nace y muere periódicamente. (para profundizar sobre esto véase el “HIMNO HOMÉRICO A DEMETER” en el que se refleja muy bien este aspecto de renacimiento y muerte de la diosa telúrica y de la vegetación DEMETER y su hija PERSEFONE (ATAECINA-PROSERPINA) que se muestra a los mortales periódicamente con las estaciones del año).
El animal simbólico de ATAECINA es la CABRA y su árbol el CIPRÉS (de marcado carácter funerario, no en vano la tradición de plantar cipreses en las necrópolis es de tradición mediterránea pre-cristiana, sobre todo latina).
Por las inscripciones dedicadas a ella se sabe que es la diosa protectora de TUROBRIGA o TURIBRIGA aunque los especialistas no se ponen de acuerdo en dónde situar esta (se duda entre Huelva y Extremadura) o si era una ciudad o una aldea o vicus relacionada con un bosque sagrado ( NEMETON). Pero de hecho, el lugar dónde se han encontrado el mayor número de dedicatorias a la diosa es en la ermita visigoda de santa María del Trampal en Alcuéscar ( Cáceres), evidentemente levantada sobre el antiguo santuario de ATAECINA. Estaban estas empotradas en los muros de la ermita o enterradas por sus alrededores. Se conocen otros dos santuarios más , uno en Malpartida y otro en Herguijuela, los dos también en Cáceres aunque de menor importancia. El santuario del Trampal debió estar situado en un gran bosque sagrado en el límite territorial de tres grandes etnias: VETTONES, LUSITANOS y CELTICI al que seguramente acudirían devotos de las tres. Sería pues una diosa Interétnica y en su BOSQUE SAGRADO seguramente se llevasen a cabo ceremonias comunes ,acuerdos entre etnias, pactos de hospitalidad ,etc

Ya iré aportando algún dato más sobre ATAECINA, una diosa tan importante dentro del PANTEÓN INDOEUROPEO CELTOHISPANO y por desgracia tan desconocida por mucha gente interesada en la religión céltica o indoeuropea en general.

Salve DEA SANCTA ATAECINA TURIBRIGENSIS !!!!!

por IVLIANVS

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