viernes, 16 de julio de 2010

EL ALCALDE DE ZALAMEA


Esta obra se publicó por primera vez en 1651 con el título de "El garrote más bien dado", recibiendo el título de “El Alcalde de Zalamea” desde 1683, sobre un hecho ocurrido en tiempos de Felipe II. Existía una obra interior, atribuida a Lope de Vega, llamada "El garrote más bien dado"
El primer "Alcalde" se presentó presumiblemente el 12 de mayo de 1636 pero unos dicen que Don Pedro Calderón de la Barca pasó por Zalamea de la Serena (Provincia de Badajoz en Extremadura) hacia 1642, tras haber recibido licencia militar absoluta. El dramaturgo ubica la trama de su célebre obra en los marcos de un suceso histórico verídico, la guerra de España lanzada sobre Portugal en 1578. Los personajes como don Lope de Figueroa fueron tomados directamente de la realidad histórica.

"El alcalde de Zalamea" una de las obras más conocidas y representadas del Siglo de Oro de la literatura española. Se encuadra dentro de la literatura barroca y se clasifica como un drama de honor.

Resumen:

Un grupo de soldados, que lleva ya muchos días sin descansar y pasa por Zalamea (municipio de la provincia de Badajoz) cuando se dirigen a Portugal. Los soldados, se alojan en Zalamea. El sargento hace el reparto de las casas, y para el capitán elige la de un villano rico, que tiene una hija muy bella, Isabel. El capitán opina que una villana siempre será una villana y que por lo tanto no le interesa, pero se hospeda en casa del villano Pedro Crespo.

Cuando el capitán se va a alojar en casa de Pedro, ve que el villano ha escondido a su hija Isabel. El capitán, atraído porque Isabel se ha escondido, finge una pelea con Rebolledo y con este engaño entra en la habitación donde estaba escondida Isabel. El capitán se enamora de Isabel. Pedro y su hijo Juan se percatan de que el capitán ha entrado en la habitación a propósito, y empieza una discusión donde se ven muy claras las ideas de los villanos contrapuestas a las del general. Entre tanto llega Don Lope, el general, y al saber el motivo de la discusión decide que en vez de ser el capitán quien se hospede allí, será él.

Por la noche, el Capitán, haciendo peripecias, consigue raptar a Isabel y se la lleva a la montaña para violarla. Pero allí se encuentra a Juan que hiere al Capitán. Después, en el pueblo, el capitán se cura de las heridas y es sometido a un juicio por el recién alcalde de Zalamea (Pedro Crespo). El capitán es ejecutado y Isabel será llevada a un convento. Al poco rato llega el rey, se interesa por el caso y decide que ha sido una ejecución totalmente justa y convierte a Pedro en alcalde perpetuo, porque ha hecho prevalecer la justicia.

miércoles, 14 de julio de 2010

LA REVOLUCION ,IMPERATIVO JUVENIL

El sistema teme a la juventud .Sabe que es la única fuerza social que puede acabar con él y arrojarlo al fondo del baúl que es la historia .Al proletariado ,que Marx vaticinó con el motor de todas las revoluciones futuras se le contenta con un utilitario ,una lavadora y un televisor a color .
El sistema en algunos caso neutraliza este peligro permitiendo el consumo de drogas .No se explica de otra forma el que en pocos años el consumo de estupefacientes en nuestro pais haya pasado de ser casi inexistente a ponerse a la cabeza de Europa .La moda ,en la que la máxima preocupación del joven sea conseguir la camiseta que se lleva ésta temporada ; la música ,que pasa de ser un entretenimiento para convertirse ,tras ser oida machaconamente en una necesidad psicológica ,y a veces puede constituir un ideal , el sexo ; que encontramos tanto en series televisivas de sobremesa "para toda la familia" ,como en anuncios de champú para niños ,y del que es difícil desentenderse para un joven que aún no ha cumplido los 30 , el consumismo , que ofrece potentes motos y coches deportivos -sofisticados equipos de alta fidelidad ,y otros mil atrayentes bienes de lujo exquisito a aquel que se integre en el sistema y se ocupe de ascender en la escala social .Estos son algunos de los anzuelos con los que se pescan los peces que en potencia pueden resultar peligrosos y los encierran en peceras donde su vitalidad y fuerza pueden ser controlados .


ALLENDE LOS MARES ,RUTAS DE ASIA .EN BUSCA DEL SAN FRANCISCO.



La noche del 30 de septiembre de 1609, el galeón español San Francisco, que cubría la ruta entre Manila y Acapulco, fue desviado por un tifón, encalló y se partió en dos frente a la costa oriental de Japón, en lo que hoy es la prefectura de Chiba. Se fue a pique con los "dos millones de hacienda" que llevaba a bordo. Así lo indica la crónica de Rodrigo de Vivero y Velasco (1564-1636), que retornaba a la Nueva España tras concluir su mandato como gobernador español de Filipinas. Él y los más de 300 tripulantes sobrevivieron gracias a la ayuda de las ama san, las tradicionales buceadoras a pulmón que pescan almejas.
Tras pasar nueve meses en Japón y ser recibido por los legendarios sogunes del fortisimo clan samurai Tokugawa, interesados en entablar una posible relación comercial con España, Vivero retornó sano y salvo a lo que hoy es México. Pero de la generosa hacienda que el San Francisco llevaba a bordo nunca más se supo.El 29 de noviembre del mismo año se firmó un tratado, en el que se autorizaba a los españoles a establecer una fábrica al estilo europeo en el Este de Japón, podrían trasladar a especialistas en minería desde Nueva España, se permitiría a las naves españoles visitar Japón en caso de necesidad, y se enviaría una misión diplomática japonesa a la Corte Española.
Los españoles en coordinacion con los Japoneneses emprendieron varios viajes en epocas como el año 1613, hacia Acapulco, México con 180 personas a bordo, incluyendo diez samurái del shōgun (enviados por el Ministro de la Marina, Mukai Shōgen), doce samurái de Sendai, 120 comerciantes, marinos y sirvientes japoneses y alrededor de cuarenta españoles y portugueses

Anteriores gobiernos municipales de Ónjuku, el pueblo que hoy ocupa el lugar cercano al naufragio, valoraron la carga del pecio cuando infructuosamente intentaron que las autoridades de Chiba emprendieran la búsqueda de la misma a finales de los noventa. Los restos reposan supuestamente en aguas de Japón, país que no ha firmado la Convención de la UNESCO sobre Patrimonio Cultural Sumergido, por lo que el Gobierno español nunca ha pedido permiso para realizar una exploración.

Sin embargo, este año el misterio del San Francisco, que lleva 400 años durmiendo en el lecho marino, puede quedar resuelto.
El primer español al que se atribuye haber pisado tierra japonesa es san Francisco Javier, quien parece ser que llegó a Kagoshima un 15 de agosto de 1549. Su objetivo era la evangelización y cuentan que durante los algo más de dos años de estancia en la tierra del Sol Naciente, algunos nativos le preguntaron cómo podía ser tan importante el cristianismo si nunca habían oído hablar a los chinos de dicha religión. Cuentan también que eso fue lo que impulsó a san Francisco Javier a aventurarse en el continente chino. Sin embargo, nunca pudo pisar las tierras chinas del continente, ya que murió el 2 de diciembre de 1552 en la isla de Shangchuan, situada a veinticinco kilómetros en la costa sur de China.

Francisco Javier sembró las primeras semillas en las relaciones entre Japón y España, a él le siguieron principalmente numerosos varones, pertenecientes a diferentes órdenes religiosas. En 1614, con la prohibición del cristianismo en Japón, se inicia un período de ruptura que se agrava en 1639 con el inicio del aislamiento del país: a la expulsión de los extranjeros se unió la prohibición a los propios japoneses de ir más allá de los confines del país. Sin embargo, la presencia de misioneros españoles no se traducía, en aquellos primeros años, en la difusión de la lengua española, ya que se utilizaba el latín para la práctica religiosa.