miércoles, 31 de octubre de 2012

NUESTRAS TRADICIONES


SI......

Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila, cuando todo a tu lado es cabeza perdida;

si tienes en ti mismo una fe que te niegan y nunca desprecias las dudas que ellos tengan;

si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera; si, engañado, no engañas;

si no buscas más odio que el odio que te tengan...

Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres; si al hablar no exageras lo que sabes y quieres;

si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo; si piensas y rechazas lo que piensas en vano;

si tropiezas con el triunfo, y llega tu derrota y a los dos impostores los tratas de igual forma;

si logras que se sepa la verdad que has hablado, a pesar del sofisma del orbe encanallado;

si vuelves al comienzo de la obra perdida, aunque esta obra sea la de toda tu vida;

si arriesgas en un golpe y lleno de alegría tus ganancias de siempre a la suerte de un día,

y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea,

sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era;

si logras que nervios y corazón te asistan, aun después de su fuga de tu cuerpo en fatiga,

y se agarren contigo cuando no quede nada, porque tú lo deseas y lo quieres y mandas;

si hablas con el pueblo y guardas tu virtud; si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz;

si nadie que te hiera llega a hacerte una herida; si todos te reclaman, y ninguno te precisa;

si llenas un minuto envidiable y certero de sesenta segundos que te lleven al cielo...

toda lo de esta tierra será dominio tuyo y aún mucho más,

serás hombre, hijo mío.
                                                  
Sir Rudyard Kipling
                                                             

martes, 30 de octubre de 2012

PON ARRIBA TUS OJOS


A ti, fiel camarada, que padeces
el cerco del olvido atormentado;
a ti que gimes sin oír al lado
aquella voz segura de otras veces:
te envío mi dolor. Si desfalleces
del acoso de todos, y cansado
ves tu afán como un verso malogrado:
bebamos juntos en las mismas heces.
En tu propio solar, quedaste fuera,
del orbe de tus sueños hacen criba.
Pero, allí donde estés, cree y espera.
El cielo es limpio y en sus bordes liba
claros vinos del alba, primavera.
Pon arriba tus ojos, siempre arriba.

Ángel María Pascual (1911-1947)

viernes, 26 de octubre de 2012

EDUCAR EN VALORES


MONTAÑAS NEVADAS

La mirada clara, lejos,
y la frente levantada,
voy por rutas imperiales
caminando hacia Dios.
Quiero levantar mi Patria,
un inmenso afán me empuja,
poesía que promete
exigencia de mi honor.
Montañas nevadas,
banderas al viento,
el alma tranquila.
Yo sabré vencer.
Al cielo se alza
la firme promesa,
hasta las estrellas
que encienden mi fe.
José Antonio es mi guía
y bendice Dios mi esfuerzo;
cinco flechas florecidas
quieren alzarse hacia Dios.
Renovando y construyendo,
forjaré la nueva historia;
de la entraña del pasado
nace mi Revolución.



jueves, 11 de octubre de 2012

12 de Octubre , pasado y porvenir.


Percibimos el espíritu de la Hispanidad como una luz de lo alto. Desunidos, dispersos, nos damos cuenta de que la libertad no ha sido, ni puede ser, lazo de unión. Los pueblos no se unen en libertad, sino en la comunidad.
Nuestra comunidad no es geográfica, sino espiritual. Es en el espíritu donde hallamos al mismo tiempo la comunidad y el ideal. Y es la Historia quien nos lo descubre. En cierto sentido está el espiritu sobre la Historia, porque es el catolicismo. Y es verdad que ahora hay muchos semicultos que no pueden rezar el Padrenuestro o el Ave María, pero si los intelectuales afrancesados están volviendo a rezarlos, ¿que razón hay, fuera de los descuidos de las apologéticas usuales, para que no los recen los de España? Hay otra parte puramente histórica, que nos descubre las capacidades de los pueblos hispánicos cuando el ideal los ilumina. Todo un sistema de doctrinas, de sentimientos, de leyes, de moral, con el que fuimos grandes; todo un sistema que parecía sepultarse entre las cenizas del pasado y que ahora, en las ruinas del liberalismo, en el probado utopismo de Marx, vuelve a alzarse ante nuestras miradas y nos hace decir que nuestro siglo XVI, con todos sus descuidos, de reparación obligada, tenía razón y llevaba consigo el porvenir.
Y aunque es muy cierto que la Historia nos descubre dos Hispanidades diversas, diciendo que era la una la del Greco, con su misticismo, su ensoñación y su intelectualismo, y la otra de Goya, con su realismo y su afición a la «canalla», y que pudieran llamarse también la España de Don Quijote y la de Sancho, la del espíritu y la de la materia, la verdad es que las dos no son sino una, y toda la cuestión se reduce a determinar quién debe gobernarla, si los suspiros o los eruptos. Aquí ha triunfado, por el momento, Sancho; no me extrañará, sin embargo, que los pueblos de América acaben por seguir a Don Quijote. En todo caso, hallarán unos y otros su esperanza en la Historia: «Ex proeterito spes in futurum.» pues en el pasado esta el reflejo del futuro.

Ramiro de Maeztu